jueves, 18 de septiembre de 2008

El fantasma de la Primavera

















Esta época del año, bella y llena de posibilidades es también el momento en que más gente toma la drástica determinación de acabar con su vida.

La primavera es una época que a todas luces parece llenar de alegría y vigor a todo el mundo, como postal rosa todo se colorea y los ánimos parecen más festivos a la luz del sol más brillante, los día más largos y los árboles rejuvenecidos.
Pero en la época estival no sólo florecen cosas bellas, también hay un triste índice que aumenta significativamente: el suicidio, que en la última época ha tenido un alarmante incremento. De hecho en los últimos 50 años los suicidios han aumentado un 60% y nuestras tasas se acercan cada vez más a las de países desarrollados.
El aumento de los suicidios en esta época del año responde, según criterios biológicos, a que existiría una adaptación importante del cuerpo a la mayor cantidad de luz,
por lo que descompensaría ciertos neurotransmisores.
Además y según la perspectiva psicológica, la época estival aumenta los cuadros depresivos y la sensación de que “todos están más felices que yo” y sobre todo, que ante problemas importantes y por la altura del año “Se acaba el tiempo”.
Según datos publicados del seminario “El Suicidio en Chile: perspectivas actuales” dictado por la Pontificia Universidad Católica de Chile, en nuestro país este fenómeno ha aumentado de un 6,2 por cada 100.000 habitantes el año 1997 a 10,8 el año 2007.
Asimismo, es segunda causa de muerte en jóvenes entre 15 y 18 años y es una de las principales causas de muerte prematura prevenible. Por cada suicidio consumado se producen 10 y 20 intentos y mueren más hombres que mujeres, pese a que ellas lo intentan más...

No hay comentarios: